Kristel Gómez Ortiz es una modelo y reina de belleza costarricense a la que los certámenes de belleza le salvaron la vida.
A sus 31 años, el acoso escolar que sufrió durante su infancia es solo un mal recuerdo de una dura etapa que puso su vida contra la pared.
Participar en el Miss Teenager, en sus tiempos de adolescente, fue un baldazo de agua fría para ella, quien logró hacer las paces con quien era y cómo se veía.
Con un largo camino recorrido en concursos de belleza, donde también estuvo en miss Costa Rica en 2022 y en el modelaje nacional e internacional, la actual miss Grand Costa Rica conversó con La Teja sobre sí misma.
Alegre, sincera y transparente, Kristel repasó parte de su historia a pocos días de devolver la corona que le cambió la vida hace casi un año.
¿Quién es Kristel Gómez?
Soy una mujer con mucha resiliencia. He tenido una vida como una montaña rusa, como les ocurre a muchas personas. Soy muy optimista y siempre trato de ver el lado positivo de las cosas, aunque a veces sea difícil. Creo que el optimismo y la energía positiva son los que me van a permitir seguir creciendo.
También soy muy ambiciosa en el sentido de que siempre estoy pensando qué hacer, cómo crecer, cómo mejorar y cómo aprender. Soy muy amorosa. Siento que si en el mundo hubiera más amor y sentimientos positivos, no pasarían tantas cosas trágicas.
¿Por qué dice que su vida ha sido una montaña rusa?
Durante mi preparación para Miss Grand viví una pérdida muy grande. Falleció uno de mis seres queridos: mi mejor amigo y asesor de imagen y cabello. Él murió en octubre y, un mes después, falleció mi perrihijo, un golden retriever de 11 años. Antes de eso, también había perdido a mi papá y a mi abuelo.
Todas esas experiencias me hicieron más fuerte y me enseñaron que somos efímeros. Hoy estamos aquí y debemos vivir sin arrepentimientos ni pensar en lo que hubiera pasado si…
Su papá fue cubano, ¿qué tiene usted de cubana?
Todo el mundo me dice que soy una cubanita. Soy Leo y medio cubana, así que se pueden imaginar. Soy muy directa y muy determinada. Así como soy amorosa, también tengo un carácter fuerte. Creo que mi lado tico siempre me mantiene con los pies en la tierra, pero cuando necesito tener coraje me sale mi lado cubano.
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¿Cómo se vincula con el modelaje y los concursos de belleza?
Los certámenes de belleza, de cierta forma, me salvaron la vida. Cuando era niña, me sentía muy diferente. Siempre fui la única afrodescendiente o de piel más oscura en mi escuela. Usted sabe que los niños no tienen filtros y muchas veces era esa persona rezagada.
Durante mi adolescencia, no me aceptaba como era. No me gustaba mi cabello, mi piel ni mis facciones. Mi autoconcepto era muy crítico. Hubo momentos en los que sentía que no quería seguir aquí. Hoy eso se conoce como bullying, pero en ese momento me afectó muchísimo emocionalmente. Le decía a mi mamá que quería desaparecer.
Una compañera del colegio comenzó a asistir a la agencia de Adriano Models y eso me motivó a pedirle a mi mamá que me apoyara. Mi papá no estaba de acuerdo con que entrara a ese mundo, pero mi mamá fue quien me llevó al casting de Miss Teenager.
Fue ahí donde entendí que mi belleza no era mala, sino diferente. Aceptarme fue un proceso muy difícil durante mi niñez y adolescencia, pero después entendí que mi belleza era valorada en otro entorno y eso cambió completamente la percepción que tenía de mí misma.
| Soltera | Profesional | Trilingüe |
|---|---|---|
| Aunque no le cierra las puertas al amor, Kristel no tiene pareja ni hijos. | Es graduada en Recursos Humanos y por mucho tiempo trabajó en eso. | Además de su idioma natal, el español, habla inglés, portugués y está aprendiendo ruso. |
¿Qué le ha aportado esta trayectoria en los certámenes de belleza?
Aunque los certámenes de belleza representaban una inversión económica muy alta, para mí significaron mucho más que eso. Salí de mi trabajo en una empresa transnacional para dedicarme al certamen Miss Grand Costa Rica que gané en 2025. Fui a Tailandia para el concurso internacional y sabía que mi vida iba a cambiar.
En esas concentraciones participan personas que tienen proyectos, patrocinadores y marcas. Fue ahí donde conocí una empresa que estaba desarrollando una aplicación, algo similar a TikTok, que buscaba a una candidata que pudiera comunicarse con el mercado sudamericano, hablara inglés y, además, portugués.
Me ofrecieron ser embajadora de la aplicación. Mi trabajo consistía en viajar, reclutar personas para utilizar la plataforma, explicarles cómo funcionaba y representar la marca. Gracias a esa oportunidad conocí países que siempre había soñado visitar. Por eso digo que Miss Grand me abrió puertas y cambió mi vida. También ingresé al mundo de los bienes raíces.
¿Entonces, Miss Grand le cambió la vida?
Sí, completamente. Cambió mi vida al 100%. Fue un cambio total.
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¿Actualmente, dónde vive?
En Dubái, regresé a Costa Rica por unos días para apoyar el certamen Miss Grand Costa Rica 2026 y entregar la corona.
¿Como modelo, cuáles son sus aspiraciones actualmente?
Mi siguiente gran sueño es participar en el Dubai Fashion Week. También me gustaría desfilar en el Qatar Fashion Show.



