Muchos lo conocen por apagar incendios y atender emergencias, pero pocos saben que cuando termina su jornada como bombero, Carlos Elizondo cambia el uniforme por las baquetas para subirse a un escenario con la banda costarricense Non Neutral.
El vecino de Alajuelita, de 33 años, conversó con La Teja sobre esas dos grandes pasiones que marcan su vida: ser bombero y baterista y sobre la experiencia más dura que le ha tocado enfrentar como socorrista.
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Carlos formó parte de la comitiva costarricense que viajó a Venezuela los últimos días de junio para colaborar en las labores de búsqueda tras los trágicos terremotos que sacudieron ese país y dejaron miles de muertos y heridos.
Ser bombero era parte de su destino
Carlos lleva ocho años como bombero permanente en la estación de Tibás, aunque su historia con la institución comenzó mucho antes.
“Fue por parte de mi papá, quien tiene aproximadamente 33 años de ser bombero. Yo trabajaba en el Departamento de Servicios Generales y al verlos salir a las emergencias me entró el gusanito. Empecé como bombero voluntario durante dos años y luego logré ingresar como bombero permanente”, contó.
El josefino dice que siempre se sintió con la vocación de ayudar a los demás y eso lo motivó a uniformarse como socorrista.
“Siempre he sido una persona que pone a los demás por encima de mí. Mi familia me inculcó eso desde pequeño y siento que esta labor es exactamente para lo que yo nací. Además, siempre soñé con manejar una unidad de bomberos”, mencionó.
Ese sueño sigue creciendo. Hace poco obtuvo su primer ascenso y ahora es bombero maquinista, un paso importante dentro de la institución.
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La batería, su mejor escape
Aunque dedica gran parte de su tiempo a atender emergencias, la música también ocupa un lugar muy importante en su vida.
Sus anhelos artísticos nacieron cuando terminó el colegio y empezó a asistir a conciertos de bandas costarricenses.
Ahí se frotaba las manos con la idea de ser baterista y, sin conocimientos musicales y sin siquiera tener una batería propia, decidió aprender por su cuenta a tocar ese instrumento.
“De forma autodidacta empecé a aprender, con videos y tutoriales. Al principio, ni siquiera tenía batería. Practicaba en salas de ensayo hasta que pude comprar la mía”, contó.
Después de pasar por varios proyectos musicales, llegó a Non Neutral, banda con la que vive el mejor momento de su carrera.
En 2024 firmaron con el sello Long Beach Records Latinoamérica, tocaron en Transitarte, en San José, y realizaron una gira de cinco conciertos entre California y San Diego. Este año recibieron dos nominaciones a los Premios ACAM: Mejor Sencillo y Mejor Disco de Hard Rock.
“La idea es pegar a nivel internacional. Queremos seguir haciendo giras y posicionarnos fuera de Costa Rica”, dijo.
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El día en que el uniforme y el rock se encontraron
A pesar de la distancia entre ambos mundos, ya se unieron; precisamente, en una actividad oficial de la institución que él musicalizó de una manera que jamás imaginó.
Carlos contó que durante la inauguración de la estación de bomberos de Aguas Zarcas, San Carlos, él tocó la batería mientras sus compañeros realizaban una maniobra de rescate con fuego incluido.
“Fue una locura. Toqué con el equipo de protección completo mientras los otros bomberos hacían el rescate. Fue muy bonito combinar mis dos pasiones”, recordando que aquel momento fue pura euforia.
Él reconoce que la música se convirtió en su mejor terapia después de atender situaciones difíciles.
“Ser músico me exige mucho tiempo, pero lo veo como un desestrés. Es una escapatoria al estrés mental que implica ser bombero”, afirmó.
La misión que jamás olvidará
Hace pocas semanas se integró al grupo de rescatistas costarricenses que viajó a Venezuela para colaborar tras los devastadores terremotos. La experiencia lo marcó.
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“Es algo que nunca había vivido. Uno realiza movimientos que exigen muchísimo en la parte física y mental, pero por más preparado que esté un rescatista, nunca deja de ser humano.
“Fue como estar en una zona de guerra. Ver tantos edificios colapsados, las calles abandonadas, personas durmiendo afuera por miedo a otro colapso... Fue algo impactante”, consideró.
Aunque no participaron en la recuperación de víctimas mortales, sí colaboraron en labores de búsqueda de sobrevivientes y lograron rescatar con vida a un gato atrapado entre los escombros.
Dos pasiones que quiere mantener toda la vida
Carlos asegura que no piensa abandonar ninguna de sus dos vocaciones.
Mientras espera seguir ascendiendo y preparándose en el Cuerpo de Bomberos, sueña con abrirse camino en escenarios internacionales junto con Non Neutral.
“Esto es un ADN, uno lo trae. Mientras físicamente pueda seguir siendo bombero, quiero continuar. Y con la música queremos seguir creciendo y llevar nuestra propuesta a otros países”, terminó.





