Carlos Enrique Rodríguez, exdueño del grupo Carnaval y mejor conocido como Kike de Heredia, compartió con sus seguidores una nueva actualización sobre su estado de salud y reveló que ya inició el programa de cuidados paliativos del Hospital de San Carlos.
El reconocido trompetista, quien en 2023 contó que padece enfermedad pulmonar intersticial, explicó en un video publicado en sus redes sociales que este martes asistió a su primera cita con el equipo médico que lo acompañará en esta etapa.
“Hoy fue mi primera cita en cuidados paliativos acá en el Hospital de San Carlos. Me vio el doctor Guevara y quiero agradecerle a él y a todo el personal por la atención que me han brindado”, expresó.
Rodríguez detalló que los especialistas le enviaron tres tanques de oxígeno para usar en su casa, además de un tratamiento con morfina para ayudarle a descansar mejor. También deberá utilizar el oxígeno de inmediato cuando su saturación de oxígeno baje de 92.
Pese a la difícil situación, aseguró que mantiene intacta su fe.
“Yo aquí contento, agradecido con Dios. El médico por excelencia es Jesucristo y sigo en sus manos, respetando también a los doctores y todos los tratamientos a los que me tengo que someter”, manifestó.
El músico destacó también el apoyo incondicional de su esposa, quien ya había enfrentado una experiencia similar cuando cuidó durante varios años a su hijo Carlitos, fallecido hace más de seis años.
“Sigo pidiendo sus oraciones, sigo confiando en Dios, sigo dependiendo de Dios y sigo predicando el evangelio y tocando la trompeta para el Rey de Reyes y Señor de Señores”, concluyó con un mensaje de esperanza.
Kike de Heredia lloró por su proceso
A finales de marzo pasado, Kike de Heredia abrió su corazón al revelar sus miedos sobre el proceso que vivía con su padecimiento, que le provoca un daño progresivo en los pulmones y que, según dijo, no tiene cura.
“Mi salud se ha quebrantado mucho en los últimos tiempos. Hay noches terribles que no puedo respirar. Me da miedo dormirme y no despertar. Me da pena por mi esposita que pasa noches terribles.
“La enfermedad sigue comiendo los pulmones, ya me cuesta caminar, me cuesta respirar; pero mientras no llegue el día que Dios me llame aquí voy a estar”, afirmó en un video donde incluso derramó lágrimas.



