Kevin Josué Webb Duarte, de 35 años, se habría convertido en una víctima inocente del triple homicidio que sacudió a Palmar Norte de Osa durante la madrugada de este jueves.
Las versiones preliminares indican que Webb no era uno de los objetivos del ataque armado y que terminó en el lugar equivocado cuando los sicarios abrieron fuego sin piedad contra varias personas.
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Lo último que lo vieron hacer
Una de las últimas veces que vieron con vida a Kevin fue durante la tarde de este miércoles 3 de junio, cuando estuvo en la iglesia católica de Palmar Norte.
Horas después, su nombre aparecería entre las víctimas mortales de una de las balaceras más violentas registradas recientemente en la zona.
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De acuerdo con la información que ha trascendido, Webb se encontraba cerca de los otros dos hombres asesinados, identificados como Óscar Rodríguez Acuña, alias Tiburón, —señalado como uno de los líderes de venta de droga en la localidad—, y Yilber Racines Hernández, un colombiano naturalizado costarricense.
En apariencia, Kevin les había pedido que lo invitaran a comer y permanecía cerca de ellos cuando ocurrieron los hechos.
Una lucha contra las adicciones
Vecino de Cortés de Osa, Webb enfrentaba problemas de adicción que con el tiempo lo llevaron a vivir en condición de indigencia.
Personas cercanas aseguran que sus familiares habían intentado ayudarlo en varias ocasiones para que pudiera alejarse del consumo de drogas y reconstruir su vida.
Sin embargo, pese a los esfuerzos de sus seres queridos, habría recaído nuevamente en el vicio.
Kevin deja una hija que cumplirá tres años el próximo setiembre.

