Sucesos

Un mes le duró la ilusión del pick-up que terminó en manos de la banda de Agachado y sigue sin aparecer

Diblaim Méndez compró el vehículo para facilitar su trabajo como ganadero y porcicultor, pero se lo robó la banda de Agachado.

Un mes fue todo el tiempo que Diblaim Méndez pudo disfrutar del pick-up blanco que compró con mucho esfuerzo para facilitar sus jornadas de trabajo como ganadero y porcicultor.

Esto porque el vehículo terminó en manos de la supuesta banda de alias Agachado, quien fue detenido por el OIJ este viernes 30 de octubre.

A casi tres meses del robo, el carro todavía no aparece y su dueño sigue esperando recuperarlo; incluso tras la captura de Agachado, contactó a los investigadores, pero no han dado con el auto.

Alias Agachado es sospechoso de robar este carro y también de amenazas de muerte al denunciar lo que pasaba en Sarapiquí. Foto: Diblaim Méndez
Alias Agachado se habría adueñado de este carro, en el que frecuentemente publicaba videos. Foto: Diblaim Méndez (Diblaim Méndez/Diblaim Méndez)

Diblaim contó que durante mucho tiempo trabajó utilizando un vehículo con carreta para transportar los concentrados que necesitaba para alimentar a sus animales. Por eso decidió hacer un esfuerzo económico para comprar un pick-up que le permitiera movilizarse con mayor comodidad.

“Tenía como un mes de tener el carro. En mi caso, busqué trabajar más cómodo, porque siempre he trabajado con un auto con carreta. Entonces, invertí en un pick-up para no andar jalando la carreta, en la que llevaba concentrados para el ganado y para los cerdos. Hice el esfuerzo para comprarme un carrito mejor y me pasa esto”, contó una de las supuestas víctimas de Agachado.

El robo del vehículo ocurrió el 20 de agosto de este año, cuando Diblaim llegó a calle La Platanera, en Sarapiquí, para entregar un pedido de 17 sacos de pasto de corte brasileño.

El ganadero había sido contactado días antes por medio de redes sociales para comprarle ese producto. Como parte de la negociación, pidió que le depositaran el dinero por adelantado y, al recibirlo, creyó que todo estaba en orden.

Alias Agachado es sospechoso de robar este carro y también de amenazas de muerte al denunciar lo que pasaba en Sarapiquí. Foto: Diblaim Méndez
Alias Agachado es sospechoso de robar este carro y también de amenazas de muerte a quienes denunciaban lo que supuestamente pasaba en Sarapiquí. Foto: Diblaim Méndez (Diblaim Méndez/Diblaim Méndez)

Sin embargo, al llegar al punto acordado, al menos siete hombres armados lo encañonaron. Según relató, los sujetos lo amarraron de pies y manos, le colocaron un saco en la cabeza y lo llevaron hasta una zona montañosa de Sarapiquí.

Después de varias horas, lo dejaron en libertad, pero le quitaron sus pertenencias, entre ellas el celular, unas cadenas y el pick-up blanco.

Después lo abandonaron en una zona montañosa, sin ninguna de sus pertenencias. Méndez tuvo que caminar hasta encontrar una casa donde pudiera pedir ayuda.

“El carro lo tenía con GPS y lo tenía con la aseguradora y, pues, la aseguradora no se hizo responsable y el GPS tampoco sirvió para absolutamente nada”, lamentó.

Incluso, según relató el afectado, Agachado habría publicado videos en los que aparecía manejando el pick-up que le habían robado y trasladando a mujeres en el vehículo.

El sospechoso, de apellido Sánchez, fue detenido por el OIJ durante un operativo realizado la madrugada del viernes en Horquetas de Sarapiquí. Las autoridades lo vinculan con al menos 12 asaltos a viviendas y no descartan su relación con otros delitos en la zona norte.

Mientras tanto, para Diblaim la captura representa un avance en la investigación, pero todavía queda pendiente recuperar el vehículo que compró con tanto esfuerzo y que apenas pudo utilizar durante un mes.

Menciona que conoce a otras personas que serían víctimas de Agachado y muchos, por temor, prefieren no hablar, ya que siguen viviendo en Sarapiquí, donde supuestamente operaba este sujeto, cuyo nombre tomó fuerza tras la captura de Alejandro Arias Monge, alias Diablo.

Alias Agachado es sospechoso de robar este carro y también de amenazas de muerte al denunciar lo que pasaba en Sarapiquí. Foto: Diblaim Méndez
Las anomalías que supuestamente hacía alias Agachado trascendieron en Expediente y provocaron amenazas hasta para Álvaro Sánchez, dueño de ese medio. Foto: Diblaim Méndez (Diblaim Méndez/Diblaim Méndez)
Álvaro Sánchez
Las amenazas para Álvaro Sánchez, dueño del medio digital Expediente, fueron de manera indirecta, se las hacían llegar a Diblaim Méndez. (Cortesía/Cortesía)

Tras vivir esa experiencia, denunció lo ocurrido y decidió contar su historia en redes sociales. También advirtió que otros vecinos de Sarapiquí estaban sufriendo situaciones similares, pero muchos no se atrevían a denunciar por temor.

El caso tomó mayor relevancia luego de que el periodista Álvaro Sánchez, del medio digital Expediente, diera a conocer más detalles sobre los hechos y las situaciones que al parecer estaban viviendo vecinos de la zona.

A raíz de esas publicaciones, personas que presuntamente estaban vinculadas a la banda de Agachado habrían enviado mensajes con amenazas de muerte, tanto contra Méndez como contra el periodista, por divulgar lo que estaba ocurriendo.

De esta manera, el temor no solo alcanzaba a quienes habían sido víctimas de los asaltos y ataques, sino también a quienes se atrevían a denunciar públicamente las actuaciones de esta estructura criminal.

Alejandra Morales

Alejandra Morales

Bachillerato en Periodismo en la Universidad Internacional de las Américas y licenciada en Comunicación de Mercadeo en la UAM. Con experiencia en temas de sucesos y judiciales.