Kattya Granados, mamá de la presentadora Keyla Sánchez, guarda tres cuadernos con recuerdos de casi 29 años de su vida y la de su familia. Su intención es que su hija los lea cuando ella muera.
La creadora de contenido contó a este medio que comenzó a escribir cuando Keyla tenía cinco años y, desde entonces, ha llenado las páginas con experiencias que van desde momentos felices hasta situaciones difíciles.
“Yo siempre le he dicho que eso se lo voy a dejar a ella cuando yo me muera. Ella no sabe qué hay escrito ahí”, contó.
En los diarios también hay episodios en los que ha estado enojada con su hija, situaciones que, según espera, Keyla podrá recordar con humor cuando descubra lo que escribió su mamá.
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“Ahí hay de todo: hay cosas lindas, tristes, feas, cosas en las que estoy enojada con ella. Ella las va a descubrir y después le va a dar risa”, relató.
Kattya quiere que su hija pueda imaginarla al leer los diarios
Granados procura anotar el día, la hora y el lugar en el que escribe. De esa manera, espera que Key pueda imaginar dónde estaba su mamá y cómo era su entorno cuando dejó cada recuerdo en el papel.
“Me imagino que algún día, cuando yo no esté, Keyla agarre esos cuadernos, se ponga a leer y empiece nada más a imaginarse el cuarto, si era que estaba en el cuarto; la sala, y que me imagine a mí ahí”, expresó.
Entre las páginas también está registrado el día en que Keyla tuvo su primera menstruación. Con el paso del tiempo, los escritos dejaron de centrarse únicamente en la vida de su hija e incorporaron experiencias de Kattya y de su nieto Thiago.
“Después, el diario ya no sé en qué se convirtió, si en la vida de ella, de mí o de Thiago. O sea, es un desbarajuste. Ahí hay de todo”, comentó.
Escribir es su principal terapia
Para Kattya, escribir también se convirtió en una forma de desahogo y en una actividad que recomienda a otras personas.
Aunque profesionales en psicología le han sugerido probar otras opciones, como dibujar, pintar o sembrar plantas, reconoce que todavía no se ha animado a hacerlo.
“Esa es mi terapia más grande: escribir, y eso se lo recomiendo a cualquier persona. Es bellísimo”, aseguró.
Granados considera importante mantener la mente ocupada en actividades positivas y compara su cuidado con la alimentación del cuerpo.
“Yo siempre digo: mente desocupada, taller del diablo. La mente hay que ocuparla en cosas nutritivas, cosas buenas. La mente se alimenta igual que el cuerpo”, concluyó.


